Historia

 

Cafés Caballo Blanco es una empresa familiar que nace en Albacete, ciudad natal de su fundador, hijos y nietos; a esta ciudad y su provincia dedica en principio su actividad comercial, extendiéndola con posterioridad a la región, resto de España y parte de Europa.

Como bien dijo D. Luis Antonio de la Vega en la revista “Rutas de España” año 1966: “En ninguna parte se toma café como en Albacete”,  comentario al que estamos acostumbrados los albaceteños siempre que nos visitan gentes de fuera. Esta merecida fama nace en la España musulmana, Albacete acogió a las tribus “Mokkamias”, descubridores del café en su región de origen Mokka y a su vez introductores del café en la península Ibérica.

A esta fama del café albaceteño contribuye Cafés Caballo Blanco. Haciendo honor a su lema: “Cafés de todo el mundo para todo el mundo”, durante mas de 50 años importando el mejor café y trabajando para  conseguir que nuestros cafés sean únicos.

Cafés Caballo Blanco inicia su andadura un 9 de diciembre de 1961. En el cine se proyectaba: “Viva lo imposible” y ese mismo día, en la calle San Antonio, 37 de Albacete de la mano de D. José María Trigueros Molina, nacía: Cafés Caballo Blanco, tal vez esa coincidencia cinematográfica forjó la filosofía de empresa; lograr el mejor de los cafés en Albacete no era imposible.

El 1 de mayo de 1965, la empresa cambia de domicilio social a la calle de Melchor de Macanaz, 7 con el objetivo de  mejorar su servicio. Fue la sede de la empresa hasta el 2 de septiembre de 1991, en que se produce el cambio a las nuevas instalaciones del polígono industrial Campollano; en esta singladura la empresa Cafés Caballo Blanco cuenta ya con la tercera generación familiar.

Con más de 50 años estamos orgullosos, pero sobre todo estamos agradecidos a los clientes y consumidores que son fieles a Cafés Caballo Blanco.